La posición de equidistancia y centralidad que tanto reclama Pedro Sánchez para el PSOE -respecto de las posiciones políticas extremas que les atribuye al PP y de los populismos- puede acabar en un peligroso encogimiento del partido del Pablo Iglesias original. Creo que sería mucho más deseable que adoptase una actitud invasora sobre los territorios políticos colindantes. Porque tal vez en el centro esté quedando menos gente capaz de votar al PSOE de la que él cree. El PP ocupa su lugar de centroderecha y el PSOE debe ocupar el de centroizquierda, si quiere salir bien librado. Los socialistas deben intentar ganar votos centristas, cierto, pero también deben intentar ampliar su margen izquierda, empujando a sus adversarios hacia márgenes menos significantes.
¿Ha entendido esto Pedro Sánchez o se ha dejado seducir por la belleza inocente de su teoría de la centralidad y la equidistancia, que tanto repite? Debiera repasar la historia de nuestra democracia para redescubrir que las victorias del PSOE han salido de arrebatarle a la derecha parcelas de centro y de empujar a los extremistas hacia la marginalidad. Repásense los capítulos de Felipe González para ver de qué hablo. No basta con proclamarse el amo del centro para ganar el partido. Los demás también juegan y tienen su mirada puesta en ese espacio multíplice y no siempre fácil de definir.
Tengo al PSOE por un partido tan necesario en la actual coyuntura que no me parecen tolerables sus simplezas ni sus vaguedades. Lo tengo por tan necesario que no entiendo que no sea -o no parezca ser- consciente de ello. Pedro Sánchez ha llegado a la dirección del partido y lo gestiona con el equipo que ha elegido. A partir de aquí ya no cabe ninguna posición equívoca o de no mojarse. Por el contrario, es la hora de que el PSOE hable claro y plantee sus opciones políticas, con centralidad equidistante o sin ella. No se trata de que los ciudadanos tengan que adivinar o descifrar sus mensajes, porque, si se trata de esto, quizá acaben por escuchar a otros que se expresan con mayor claridad, aunque no digan más que burradas. A la dirección del PSOE le corresponde gestionar y ofrecer opciones a la sociedad. La ciudadanía está atenta y juzgará su labor.