La deuda interminable

Albino Prada
Albino Prada CELTAS CORTOS

OPINIÓN

21 abr 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Aunque son las deudas privadas las que superaron hace mucho, y en mucho, el PIB español durante la burbuja especulativa previa a la crisis, y no fuimos aún capaces de reducirlas de forma sustantiva (estamos en un 194 %), lo cierto es que la crisis ha desbocado el endeudamiento público. Pues, a pesar de los recortes en los gastos, los ingresos se han desplomado y de poco valen las sucesivas subidas de impuestos. Eso y los intereses de una deuda pública creciente abonan el círculo vicioso en el que nos movemos.

Pero como las medidas de ajuste adoptadas, más allá de no frenar la deuda que se acumula, generan depresión económica (ya llevamos dos), debe añadirse el efecto estadístico de un porcentaje de deuda sobre el PIB que crece al hacerse este menguante.

Para salir de este laberinto antes de llegar a una quita (como se ha hecho con los países rescatados en la eurozona) se haría necesaria la existencia de una financiación federal a escala europea de la deuda pública (eurobonos) que permitiera aligerar la carga de intereses, y, sobre todo, instrumentar una política económica que no tema a la inflación (en un nivel del 3 o 4 %) y que genere crecimiento económico. Justo lo contrario de lo que tenemos a día de hoy: riesgo de deflación y estancamiento.