¿Nos hemos quedado sin playas?

Javier Sopelana

OPINIÓN

Esto tiene un aspecto desolador, el mar se llevó toda la arena, llevo viviendo 40 años aquí y nunca vi una cosa igual. Frases como estas llevamos escuchándolas los últimos días, pero ¿qué es lo que realmente ha ocurrido? ¿Nos hemos quedado sin playas? Para poder conocer la respuesta hay que empezar por entender los procesos que se producen en una playa ante un temporal.

Debemos pensar en las playas como elementos vivos, sometidos a una serie de dinámicas (viento, oleaje, marea, etc.), de tal forma que, en época de bonanza climatológica se produce un transporte de arena hacia la costa, (poco a poco y por el fondo, como un barrendero) produciéndose una acumulación en forma de playa seca. Sin embargo, en temporales el efecto conjunto de dichas dinámicas erosiona la playa seca y la traslada al fondo de mar en la zona sumergida (de forma más súbita, moviendo un gran volumen, como una retroexcavadora). Así, en un invierno normal, las playas retroceden y se acomodan a esta situación sin provocar problemas en la costa, para en época de bonanza volver a su situación de verano. El problema llega cuando, como este invierno, se dan una secuencia elevada de temporales extremos de tal forma que la playa no tiene tiempo a recuperarse de un temporal cuando le llega el siguiente, cogiendo a la playa desprotegida. De esta forma, se puede entender que, si llegan varios temporales seguidos, la potencial capacidad de destrucción de cada uno de ellos aumenta respecto el anterior.

Por tanto, la respuesta a la pregunta es no, no nos hemos quedado sin playa, la arena volverá, simplemente se trata de un proceso natural de autorregulación de las playas. Sin embargo, no hay que olvidar que muchos de los destrozos ocurridos son culpa del ser humano y de su atracción por ocupar el litoral, zonas más vulnerables a los efectos de estos eventos extremos. Recordemos qué playas han aparecido en las noticias, Riazor en A Coruña, San Lorenzo en Gijón, Sardinero en Santander y Gros en San Sebastián.

Estos fenómenos extremos siempre han existido y van a seguir existiendo, por ello debemos conocerlos, entenderlos y avanzar en la planificación y gestión de los desastres que puedan provocar. Un gran profesor y ahora amigo dejó hace poco un interesante titular: «No existen desastres naturales, lo que existe es una gestión inadecuada de los fenómenos naturales», por favor, reflexionemos sobre ello.

Javier Sopelana es ingeniero experto en gestión de la costa. Vocal de Ageinco.