El gran motor del PIB

Luís Pousa Rodríguez
Luís Pousa FARRAPOS DE GAITA

OPINIÓN

14 feb 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

A ver, un poco de seriedad y rigor, que todavía estamos en plena crisis y el PIB está más escuálido que una nómina cualquiera elegida al azar entre la clase de tropa (la caballería ya es otra cosa). Con tanto husmear en los despachos municipales y levantar las alfombras cochambrosas del poder (Gürtel, ERE, Nóos, Pokémon y otras fantasías animadas de ayer y hoy) estos jueces quisquillosos están poniendo en grave riesgo la primera industria nacional. Porque en el Reino de España, año 2014, el primer motor del producto interior bruto -que, en casos como los mencionados, puede llegar a ser pero que muy bruto- no es la moda, ni el automóvil, ni las energías renovables, ni la pesca, ni la agricultura, ni siquiera el turismo o la construcción (qué tiempos aquellos que el viento y las difuntas cajas de ahorros se llevaron por delante). Qué va. La primera industria nacional es la caja B, el dinero negro o, si nos ponemos sutiles, la economía sumergida, que factura cada año la friolera del 20 al 25 % del PIB. Porcentaje que en billetes de 500 euros (la moneda oficial del sector) se traduce en 200.000 a 250.000 millones de eurazos. A la luz de estas apabullantes cifras, habría que analizar sesudamente si nos podemos permitir el lujo de tumbar nuestra pujante primera industria o, muy al contrario, deberíamos promocionarla como emblema y buque insignia de la auténtica marca España.