12 sep 2013 . Actualizado a las 07:00 h.
A sí está el nivel. Los plenos del Parlamento gallego se han convertido en una especie de partido de hockey hielo en el que la cuestión no es cuál será la próxima iniciativa sino cuándo se montará la siguiente bronca. El insulto está a la orden del día y casi se podría incluir en el orden del día. En la sesión de ayer unos gritaron a una diputada fea, macarra y maleducada. Y la aludida les llamó fascistas. Todas perlas de la retórica política que quedarán para la posteridad por su viveza e ingenio. Y, sobre todo, argumentos e intervenciones, a micrófono abierto y cerrado, que darán un giro a la vida real de los ciudadanos. Menuda cosecha se guarda en O Hórreo.