El agrio declive de la humanidad

Xose Carlos Caneiro
Xosé Carlos Caneiro EL EQUILIBRISTA

OPINIÓN

26 ago 2013 . Actualizado a las 06:00 h.

Mientras la delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, estaba ingresada jugándose la vida en la uci, «alrededor de un centenar de trabajadores del hospital de La Paz» (cuenta La Voz) se manifestaban frente al edificio reclamando que la trasladasen a un hospital privado. Me he preguntado estos días si se puede ser más pérfido. Lo dudo. Unido a todo ello se multiplicaban en las redes sociales mensajes vergonzantes, algunos firmados por destacados ciudadanos de la política, entre ellos el ínclito comunista Gaspar Llamazares, político que defiende lo obvio y evidente: libertad, bienestar, progreso, derechos humanos? menos en Cuba, porque en la Cuba comunista la libertad y los derechos están garantizados, ¿no? A mí, literalmente, me enviaron una misiva que decía: «Lo de Cifuentes es un caso claro de justicia poética. Los dos merecíais ser deportados a Siberia». A Siberia, tan grata para los comunistas, ¿recuerdan? Dónde ha ido a parar la humanidad. Cómo puede haber gente que se alegre de las desgracias ajenas. Cómo «enviar a Siberia» a quien ha cometido el delito imperdonable -como es mi caso- de discrepar de lo políticamente correcto y con el cinismo de la izquierda. Los trabajadores que, mientras una mujer se jugaba la vida en la uci, pedían su traslado a otro hospital justifican el título de esta columna. Desgraciadamente.