Inaudito


Mi amigo Lluís Montoliu, del Centro Nacional de Biotecnología, me cuenta lo que está pasando en el CSIC. Mi capacidad de sorpresa está desbordada. Al presidente del CSIC le faltan cien millones de euros para cuadrar las cuentas; como no es capaz de conseguirlos de quien tiene la obligación de dárselos (la Secretaría de Estado de Investigación, Desarrollo e Innovación), ha optado por confiscar los fondos que algunos centros y grupos de investigación tenían ahorrados en previsión para seguir trabajando a lo largo de este año y el siguiente.

Es decir, encima que estos grupos son competitivos, que han actuado con diligencia, rigor y horizonte de futuro y, por ello mismo, han salido a buscar dinero por medio mundo y lo han conseguido, se les penaliza. Y se les paraliza. Lo de la hormiga y la cigarra, pero al revés. Es legal, no cabe duda, pero profundamente inmoral. A Luis de Guindos se le llena la boca diciendo que solo con I+D+i saldremos de esta terrible crisis económica, y es verdad; pero luego machaca al sector. Inaudito. Suicida. Y a la titular de la mencionada secretaría de estado, Carmen Velayos, solo le preocupa que los científicos estén protestando y aireando esta situación por ahí adelante. Ver para creer. ¡Basta ya, por favor!

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