Baltares y escorpiones

Laureano López
Laureano López CAMPO DE BATALLA

OPINIÓN

Lo que sucede en Ourense, lo que sucede con Baltar hijo (primero hago un ERE para no ser un calco de mi padre, pero acto seguido contrato a un asesor por más de 30.000 euros al año, y a la semana siguiente a otro por 80.000), es la versión ourensana de la fábula del escorpión y la rana. El escorpión pide a una rana que le ayude a cruzar un río. La rana se niega. «Si lo hago, me picarás», dice. «No -responde el escorpión-, no lo haré. Además, si lo hago, yo también moriré...». A mitad de trayecto, el escorpión no aguanta más e inocula a la rana su veneno mortal. «¿Qué has hecho? Me habías prometido...». Y el escorpión: «Lo siento mucho, está en mi naturaleza...». Así son las cosas en este país de Baltares y escorpiones. Todo es mentira. Prometen cambiar, pero no cambian. Está en su naturaleza.