11 oct 2012 . Actualizado a las 07:00 h.
A los diez años de la catástrofe del «Prestige», lo nuevo que vamos conociendo corrobora que lo peor de aquella crisis fue su manejo por los políticos. Se ha avanzado en planes de contingencias y se ha consagrado la autoridad del director de la Marina Mercante en estos casos. Pero si los políticos no toman conciencia de lo que hicieron sus antecesores, el peligro de que las crisis se gestionen mal seguirá ahí.