Aunque no faltan los experimentos, la auténtica empanada solo suma un ingrediente al acompañamiento clásico de aceite, cebolla y pimientos. Puede ser de congrio, pulpo, bonito, pollo y un largo etcétera, pero rara vez se mezclan. Pese a ello, parte del nacionalismo, casi todo el galleguismo y una porción de la izquierda llevan meses tratando de añadir una nueva presentación al menú electoral gallego, pero los doce cocineros que llevan las siglas de las formaciones que se reparten en las dos plataformas surgidas tras la escisión del Bloque, además de EU, no han conseguido coincidir a la misma hora todavía en el mercado. Unos pensaban hacer una empanada de carne, otros de pescado, e incluso algunos una de postre. Pero mientras debatían internamente, se encontraron con el mantel puesto y los comensales comiendo. Los cocineros siguen sin saber todavía con qué ingredientes cuentan. Piden al cliente electoral que espere, que la empanada estará caliente y será un éxito, aunque ellos mismos no sepan si será de carne o pescado, o si harán algo para salir del paso, y sobre todo, si los ingredientes seguirán todos juntos largo tiempo o se servirán por separado después de haberla cobrado.