Los números

Jaime Miquel
Jaime Miquel LA ACTUALIDAD

OPINIÓN

20 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Considerando el barómetro de julio del CIS y las tendencias que apuntan otras encuestas, de celebrarse ahora elecciones generales la participación se situaría en el mínimo histórico del 63 %, cinco o seis puntos inferior a la registrada en los años 1979, 2000 y 2011. El Partido Popular ganaría ahora con 8,3 millones de votos, el 36,5 % de los válidos, 8 puntos menos de los que obtuvo en noviembre del 2011.

Este retroceso del Partido Popular de Mariano Rajoy desde el mes de noviembre en las encuestas (45-43-41-42-39-39-36-36-37-37) no es distinto del que sufrió el Partido Socialista Obrero Español de José Luis Rodríguez Zapatero entre los meses de mayo y octubre del año 2009 (41-42-40-39-40-39-38-38-36). El líder socialista saldó la legislatura anterior con una pérdida de 4,3 millones de votos, el popular ha tirado ya 2,6 millones y su política económica es rechazada por 7 de cada 10 electores, casi 4 de cada 10 de sus votantes del año 2011.

El PP está sufriendo el mismo proceso de desgaste electoral acelerado por el que ya pasó el PSOE en la legislatura anterior: devuelve más de 200.000 votos a los socialistas, casi medio millón a Unión Progreso y Democracia (UPyD), unos 300.000 votos a otros partidos y se está dejando en la abstención 2,2 millones de sus votantes de noviembre.

El PSOE, con 6,4 millones de votos, conseguiría ahora el 28,3 % de los válidos con 600.000 votos menos que en las últimas elecciones generales. Los socialistas han transferido casi medio millón de sus votos a Izquierda Unida/Iniciativa por Cataluña Verdes (IU/ICV), 300.000 a UPyD y continúan desmovilizándose otros.

El núcleo fiel del PSOE es ahora de 5 millones de electores y completa su resultado con abstencionistas del año 2011, socialistas o de otras formaciones y otros aportes menores. Se trata de un elector útil que dejó probar a Mariano Rajoy pasando a la abstención, pero que ahora rectifica y parece reincorporarse de nuevo al voto en el entorno del PSOE, pues no era esto lo que esperaba.

Las mismas encuestas determinan el umbral superior de IU/ICV hacia los 2,4 millones de votos, lo que refleja las limitaciones de la coalición electoral de unos comunistas que se quedaron en el siglo XX con sus cálculos y tacticismos; Joan Herrera de ICV, por poner un ejemplo, se quedó sin tiempo y sin espacio calculando qué les conviene hacer mientras los ciudadanos se organizan en la Red. Quizá Gaspar Llamazares esté indicando el camino de la insumisión ciudadana, aunque tendría que dotar de singularidad cooperativa y cívica a sus planteamientos, la gente no quiere otra cosa.

UPyD gana casi 600.000 votos respecto a las elecciones de noviembre. Su líder Rosa Díez ha sabido situar a su partido a la sombra del Partido Popular, como una alternativa cierta para muchos de sus electores.

El resto de las candidaturas y los votos blancos sumarían un punto de censo más, casi todo el descontento termina en la abstención.

Sobre desenlaces todos son posibles, desde la irrupción en cuestión de meses de una candidatura ciudadana alternativa al sistema de partidos, hasta un adelanto electoral insólito con la pérdida de decenas de escaños por parte del PP. Aunque se quiera, no se puede gobernar con tan amplia mayoría social en contra.