En el 2008 los Gobiernos americano y británico apoyaron con grandes cantidades de dinero a la banca. El Bank of America fue adquirido por el Gobierno en el 2009 por 20.000 millones y vendido un año después por 46.000, devolviendo asimismo los 130.000 millones de garantías. Una ingente plusvalía para el fisco y los impuestos de los norteamericanos. El Gobierno inglés aportó a la banca 456.000 millones de libras y lo está recuperando todo, ya que una vez restablecido el equilibrio y liquidados los activos, esa financiación se obtiene de los mercados mayoristas tradicionales ahora cerrados para nuestros bancos.
Royal Bank recibió ayudas del fondo especial por 164.000 millones de libras. El mes que viene, según ha anunciado, devolverá completamente su deuda con intereses.
En España negamos la crisis financiera sobre la base popularmente extendida de que si había problemas, los pagaran los bancos, supongo que con el escaso 2 % de encaje de liquidez a que les obliga el BCE. Ridículo. El rescate de un banco es el rescate del dinero de sus depositantes, sus nóminas y sus ahorros. Otra cuestión es la responsabilidad de los directivos. Tardamos más de tres años en iniciar el FROB desde que estalló la crisis. Nos planteamos antes la recapitalización de las entidades que su saneamiento. Esto es algo así como intentar llenar una bañera sin tapón y con un chorrito de agua.
La situación de Bankia, por los números que van apareciendo, era insostenible. 17.000 millones en créditos morosos y 13.000 en activos adjudicados por créditos impagados. El rescate es correcto, y la fórmula, adecuada. Es correcto ya que los requerimientos a 31 de diciembre del plan financiero hacían imposible la provisión de todos los activos, y porque estaba afectando seriamente a la prima de riesgo (450 puntos), colocándola en el límite de antes de la entrada en el euro. También afectaba a la financiación exterior del resto del sistema. La fórmula, de entrada, parece adecuada, ya que se toma la mayoría en las acciones para financiar el saneamiento con cargo a deuda pública. En principio, sea la deuda española o las garantías sobre esta los instrumentos para la financiación, esto no tiene por qué afectar a las cuentas públicas ni al déficit público español en virtud de los acuerdos con la Comisión Europea.
Desde el Real Decreto 2/2012 de Saneamiento de las Entidades Financieras, las condiciones de provisiones y capital sobre activos inmobiliarios se han endurecido y se presume que todavía lo serán más, para restablecer el crédito. Esto lleva a situaciones muy difíciles a algunas de esas entidades, como el caso de Bankia. Tal vez no sea el último caso en España, pero no dejan de ser las mismas medidas que en otros países, cuatro años después y mucho más caro.
Nuestro sistema financiero, que era una de las fortalezas de la economía, se ha convertido en un talón de Aquiles. Coincide en el peor de los momentos la situación de nuestros bancos. Vivimos en un plan de estabilización urgente no exento de sobresaltos. Esperemos que el diagnóstico y los fármacos sean esta vez los adecuados.