El fútbol solo fue la mecha

OPINIÓN

Ni siquiera iba líder el Al-Ahly. Jugaba en Port Said, que significa puerto feliz. Y perdió. El Al-Ahly es el equipo más importante de Egipto. Casi hay que decir de África. Ha ganado seis veces la Champions africana. Y las últimas siete ligas egipcias. Su rival de El Cairo es el Zamalek. Una rivalidad gigante, como la que tienen River y Boca en Buenos Aires. El Zamalek ha ganado cinco Champions de África. El Zamalek es el equipo de la gente acomodada, del que se dice que era hincha hasta el rey Taruq. Y el Al-Ahly, el de las clases populares. Todo esto son datos del caprichoso fútbol. Pero hay otra estadística que ahora quedará para siempre unida al Al-Ahly. La de la muerte de más de setenta aficionados. No fue una avalancha. Hubo golpes. Locura. Persecuciones. Violencia. Fue una masacre. Los Hermanos Musulmanes, que tienen ahora la mayoría en el Parlamento, aseguran que detrás «está una mano negra que promueve el caos». La junta militar dice que investigará. Ayer en El Cairo siguieron los disturbios. Juanjo Maqueda, jugador en su día del Madrid y que ahora entrena allí a uno de los equipos de Alejandría, lo dijo ayer: «La sociedad egipcia está frustrada, porque no llegan los cambios por los que se ha luchado. La tragedia se podía haber evitado». Podía.