Rectificaciones

Enrique Clemente Navarro
Enrique Clemente LA MIRADA

OPINIÓN

Al Gobierno de Zapatero se le criticó mucho, con toda la razón, por las continuas contradicciones entre sus ministros. Lamentablemente, parece que vamos por el mismo camino cuando solo ha transcurrido un mes desde que se produjo el relevo en la Moncloa. Montoro ha puesto en duda que se pueda cumplir el objetivo de reducir el déficit al 4,4 %. Con esta confesión sincera, pero política y económicamente incorrecta, rompía el discurso de Rajoy, que siempre ha dicho que se logrará por encima de todo. Pero, al margen de que sea factible o no, son cada vez más los que creen que recortar 40.000 millones hundiría aún más la economía española, alargaría la recesión y provocaría mayor paro. Otros hablan lisa y llanamente de que sería un suicidio económico y social. Soraya Sáenz de Santamaría tuvo que salir a rectificarle, porque poner en cuestión que se pueda llegar a la que parece sacrosanta, intocable, casi mágica cifra, es un mensaje negativo para los mercados y la todopoderosa Merkel, aunque esas dudas sean más que razonables. No fue el único fuego que tuvo que apagar, también matizó al ministro de Economía, Luis de Guindos, quien había apostado por el contrato único en la reforma laboral. La fórmula de la bicefalia para llevar los asuntos económicos, sin vicepresidencia y con Rajoy al frente, está mostrando muy pronto sus grietas. Cada uno parece hacer la guerra por su cuenta y sus discrepancias son notorias en algunos temas. Los problemas se acentúan por la resistencia del presidente a dar la cara para explicar sus decisiones y fijar claramente la posición del Gobierno. Lo que menos necesitamos son los mensajes contradictorios.