Príncipes de Zamunda

Laureano López
Laureano López CAMPO DE BATALLA

OPINIÓN

L a fenomenal crisis ha obligado a los gobernantes al menos a disimular. Pero en los cajones de las Administraciones, el lugar que en las casas ocuparía una vajilla decorativa, sigue colmado de chiringuitos vergonzantes. Algunos huelen a kilómetros, como el Gaiás. Más lejos existen oficinas de representación cuasi diplomáticas propias de príncipes al estilo reino de Zamunda. ¿Para qué sirven? La delegación gallega en Bruselas dice que sin su trabajo poco se rascaría en la UE. ¿Qué hacen, entonces, nuestros costosos eurodiputados, nuestro desorbitado Gobierno, nuestros bien pagados embajadores españoles?, ¿jugar al brilé?...