Cuidado con Navarra

| PABLO MOSQUERA |

OPINIÓN

03 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

LOS NAVARROS llevan mucho tiempo pronunciándose sobre el contencioso en Euskadi. Les molesta sobremanera que en las reyertas políticas vascas salga a relucir Navarra. Me lo explicaba un amigo navarro vecino de Xove. «¿Te imaginas que pasaría aquí si los portugueses pretendieran Galicia?». Conozco a Miguel Sanz, he vivido con él, en presencia de mi hijo que estudió en Navarra, acontecimientos muy duros protagonizados por ETA. Es un paisano de la Ribera. No permitirá que Navarra sea moneda de cambio. El Fuero es derecho histórico, fundamento de libertad y religión. Cuando en el resto de la Península íbamos en taparrabos con relación a la autonomía, los navarros sabían de Cortes a modo de Parlamento y pacto con la Corona. De ahí que se hable de amejoramiento. Los resultados electorales son aplastantes. El nacionalismo vasco sólo obtuvo 12 escaños. Por mucho que haya subido, no representa nada por sí solo. Por lo tanto, si logra imponer sus pretensiones será por el interés y colaboración de los socialistas, cuyos votantes son navarros de izquierdas, pero no navarros nacionalistas. Frente a lo que algunos llaman pomposamente «mensaje social de cambio», UPN representa de lejos la fuerza política más votada. Por lo tanto, hay un mensaje inequívoco de continuidad en lo que al tratamiento de la autonomía de Navarra se refiere. Y sólo la unidad de socialistas y nacionalistas, con la colaboración de IU-Aralar, podría dar un vuelco a la situación y volver a la inestabilidad en una comunidad con fuerte identidad propia y deseos de independencia respecto a Euskadi. Y es que los navarros, en su mayoría lo tienen claro. La autonomía para Navarra es para que los vascos los dejen en paz, y para mantener o mejorar su envidiable calidad de vida. Si algún dirigente navarro tiene la tentación de iniciar un proceso para la disolución de Navarra en Euskadi, está cometiendo el más grande de los errores, con agresión a la voluntad del pueblo navarro. Y si los dicterios vienen de Madrid, pasará factura en las elecciones generales, en toda España, amén de provocar el nacimiento de una conciencia de colisión permanente del navarrismo con el Estado. No sólo no habrán cerrado el contencioso vasco, sino que abrirán el contencioso navarro. Si el proceso de paz pasa por Navarra, hay que tener mucha precaución. No se puede expulsar a quien gana las elecciones.