LA ESCASEZ de médicos no es un problema nuevo. Hace 20 años, cuando se puso en marcha el Hospital da Costa en Burela, ya hubo muchas dificultades para contratar ciertos especialistas, como pediatras, anestesistas, radiólogos, etcétera. Si faltan médicos será porque formamos pocos. O porque los que acaban la carrera en Galicia no se incorporan a nuestro sistema sanitario asistencial. Es verdad que la emigración a Portugal fue muy importante en los años ochenta y principios de los noventa. Las facultades de Medicina formaban muchos más médicos que ahora (en Santiago, unas cuatro veces más). Y la vía mir, con ser un excelente método de formación de especialistas, era, y sigue siendo, muy restrictiva. Así las cosas, la emigración a Portugal fue una buena salida para muchos médicos gallegos. Hicieron allí la especialidad que aquí se les negó¿ y se fueron quedando. Hoy en día, no parece existir una emigración significativa de médicos (al menos mir) hacia Portugal que explique, por sí sola, nuestra escasez de facultativos. En este sentido, estos días la prensa nos regala una buena noticia: «Sanidade reclama más plazas en la Facultad de Medicina». (La Voz de Galicia, 26-2-07). Y también se va incrementar el número de plazas para formar especialistas (mir). Nunca es tarde¿ No parece lógico que las facultades de Medicina les cierren sus puertas a muchos de nuestros jóvenes con vocación y excelentes calificaciones al tiempo que importamos médicos de otros países. Recordemos que para cursar medicina este curso 2006-07 en Santiago una calificación en la selectividad de 8,20 no fue suficiente. Alumnos con nota en la selectividad superior a 8 se merecen nuestra felicitación por haber trabajado duro, y por supuesto, las puertas de la facultad abiertas de par en par. Y si además necesitamos médicos, no tenemos excusa¿ En este sentido, el incremento del 15% de plazas en la Facultad de Medicina para el próximo curso, aunque parece insuficiente, es una buena noticia. Además, se precisan mejoras en las condiciones sociolaborales para que estos médicos que vayan saliendo de la facultad se queden entre nosotros. Al fin nuestras autoridades sanitarias se están tomando muy en serio el problema de la escasez de médicos. Y nos alegramos, porque no está bien ser el neonatólogo de guardia a los 70 años y tener que ir a curarse los achaques a Portugal.