La paradoja acuícola

| CARLOS AGULLÓ |

OPINIÓN

EL CHAFLÁN

19 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

TODOS de acuerdo. Para la Xunta es prioritario dotar a Galicia de un plan acuícola. Pescanova, empresa puntera y emblemática, fía sus expectativas de crecimiento a la cría de peces en cautividad. La Unión Europea considera la acuicultura sector estratégico y preferente a la hora de seleccionar proyectos susceptibles de recibir subvención pública. Perfecto para Galicia, que ya es la primera potencia mundial en cría de rodaballo, que tiene cientos de kilómetros de costa y prestigio mundial en la producción y recolección de otros productos del mar. ¿Qué pasa entonces? ¿Por qué Pescanova se lleva su planta estrella a Portugal y cancela otros dos proyectos valorados en 100 millones de euros? Es bueno que la Administración establezca reglas del juego, que diga dónde y cómo se pueden colocar unas instalaciones que, si sobreexplotan los recursos naturales, pueden acabar cargándoselos. ¿Pero por qué hace unos días el presidente daba por buenas las inversiones en el norte de Lugo y hoy el conselleiro de Economía dice que incumplirían la ley? Hace falta seguridad jurídica. Y agilidad. La conciliación de economía y ecología no pueden ser el pretexto para frenar el desarrollo del país, sino el motor. La inteligencia política y la responsabilidad empresarial deben hacerlo posible. Salvo que quieran sumarse a la nómina del chiste aquel sobre términos irreconciliables, como justicia militar. En este caso, lo paradójico es el desencuentro.