Dilemas ecológico-políticos

OPINIÓN

EL GRAN DILEMA es la construcción o no de centrales nucleares de fisión con el fin de mantener el suministro de energía para un consumo cada vez mayor y, al mismo tiempo, disminuir las emisiones de CO2 provocadas por las centrales térmicas convencionales. Los ecologistas han de tomar postura. Si son coherentes con su amor a la Tierra y a la naturaleza, deberían postular la instalación de centrales nucleares, como ha recomendado la UE. Sin embargo, la decisión es política y no ecológica. A los políticos se les paga para que resuelvan los problemas de la mejor manera posible. La civilización demanda cada vez más energía y hay que buscar la forma de producirla causando el menor perjuicio posible. El otro dilema fue la instalación de una planta de acuicultura para la cría del rodaballo. Pescanova, esa gran empresa gallega, se ha ido con la planta a Portugal. El Gobierno gallego tomó una postura ecologista, en vez de buscar lo mejor para Galicia. Los ecologistas juegan su papel y los políticos deberían jugar el suyo, creando puestos de trabajo. La instalación debió autorizarse, exigiendo todos los controles posibles para evitar la contaminación del mar. Aunque las rías no están contaminadas por las industrias, que cada vez son menos, sino por los detritus humanos, que se vierten a ellas a caño libre.