Cambiar algo más que las palabras

| GERARDO GONZÁLEZ MARTÍN |

OPINIÓN

15 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

SUPONGO que las lluvias resolverán lo que el hombre no ha sido capaz de rematar en su lucha contra el fuego. Y deberían cambiar algo más que las palabras. Un vocablo clave, lapas , puede definir esta situación que aún colea, como chapapote quedó unido a la barbaridad del Prestige . Daba la impresión de que los grandes gurús de la normalización lingüística exigieron, durante todo el conflicto que vivimos desde hace dos semanas, que lapa prevaleciera sobre lume, fogo, chama y otros sinónimos, y así se hizo entre los servidores de los medios públicos. Curiosamente, en las largas sesiones de ver TVG a que me he sometido, ni una vez escuché a un vecino, a un paisano, denominar lapa a lo que amenazaba sus casas. Espero que no sea un indicio más de lo lejos que están la Galicia real y la Galicia institucional. A la hora de plantearnos que cambie algo más que las palabras, las del presidente de la Xunta en su discurso institucional me inquietaron en algún punto, aunque en general resultaran apropiadas. Cargar sobre los incendiarios y no desvelar ni una mínima culpa para las administraciones puede ser, incluso, ciencia ficción. ¿Estaban los montes como debían estar? ¿Llegaron los auxilios propios y ajenos a tiempo? ¿Los resultados del mayor despliegue de medios que dieron los siglos, son proporcionales al esfuerzo? ¿Hubo coordinación ejemplar entre las distintas consellerías implicadas? No dudo que existiera esa colaboración, pero se puso mal en escena; aquello más parecía el esfuerzo de varios ejércitos de Pancho Villa. En la demanda a Zapatero para que veraneen en Galicia todos los medios que hizo llegar el Estado, ¿hay más afán de eficacia o de demagogia? Para que la próxima vez, que la habrá, la respuesta sea más eficaz, hay que cambiar en el hacer y en el decir. Ahí está Nunca Máis con su ejemplo: ya ha empezado a pedir que cambie la política forestal de esta Xunta y no a buscar culpables sólo fuera de casa.