TRÁFICO ilustra con cifras de muertos y circunstancias casi siempre por culpa del conductor. Tráfico nos avisa que, a partir de ahora, sufriremos multas y pérdida de puntos para disponer del carné de conducir. Tráfico pretende cambiar la legislación y convertir en delito determinadas conductas al volante del automóvil. A Mariña lucense, 2005. El Hospital da Costa atendió 745 lesionados por accidentes de tráfico. Sólo en el tramo desde el Alto Do Castelo (Cervo) hasta O Vicedo, hubo 68 accidentes. En la subida de O Cruceiro, cada vez que llueve, un vehículo se marcha por efectos de la mezcla del agua con el aceite en la maniobra de acelerar y adelantar por el carril rápido. ¿Qué tiene que decir Tráfico de los accidentes en los que el estado del firme es deslizante? ¿A quién le quitarán los puntos? Ejemplo de los muchos que tienen que ver con el estado de la red viaria. La existencia de puntos negros en las carreteras gallegas, que tal vez, y una vez más, cuando haya otro muerto, suponga la reflexión pública y compungida de las Administraciones responsables del mantenimiento de la red viaria, sobre que «pensar que pensar debían» en hacer algo para modificar las condiciones de: curvas, cruces, firmes, tráfico de camiones y tractores, visibilidad, trazado, etcétera. Un tercio de las carreteras españolas están mal conservadas con un déficit acumulado de 4000 millones de euros. En Galicia, alguien debe responder e invertir 286 millones para garantizar la vía de circulación. La imprudencia del conductor, junto con la impericia, se suma a la inadecuación de una red viaria incapaz para el tráfico creciente que soporta. La alternativa a la densidad del tráfico está en hacer nuevas vías de circulación, pero sin trampas. Me refiero a esas peligrosas vías rápidas que se han convertido en trayectos para morir cualquier fin de semana. No escarmentamos, y ahí llega la próxima de Viveiro a Vilalba por A Gañidoira. La alternativa es el ferrocarril. Transporte colectivo que vertebra el territorio. Pero Galicia no tiene posición para compararse con Cataluña o Euskadi y disfrutar de ferrocarriles de cercanías modernos. El FEVE es a A Mariña lo que el Transiberiano a las novelas de misterio. Si en algo coinciden PP y PSdeG es en su máxima incapacidad para garantizar nuestra seguridad vial. Además, están discutiendo si somos nación. ¡País!