03 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

UNA fiel lectora de mis artículos preocupada por una gran variedad de temas me sugiere que escriba sobre endorfinas. Las endorfinas, hormonas con propiedades equivalentes a la morfina, están presentes en el sistema nervioso. Su descubrimiento (1975) fue el resultado de una búsqueda intencionada. Se trataba de resolver el extraño hecho de que existiesen receptores específicos para la morfina en el cerebro humano. Así se encontró una molécula similar a la morfina, fabricada por el propio organismo para ayudar en situaciones de dolor y estrés. El nombre es una mezcla de dos palabras: endó gena (producida dentro) y m orfina (por su parecido a ella). Las endorfinas son morfinas endógenas, que pertenecen al grupo de las catecolaminas, en el cual están la dopamina y la adrenalina. Las endorfinas tienen una vida muy breve porque son eliminadas por enzimas que producimos de forma natural. La recarga de endorfinas se puede lograr mediante una serie de actividades placenteras y por eso se consideran hormonas de la felicidad. Gracias a las endorfinas sentimos placer, euforia, bienestar, alivio de dolor. Salvo situaciones extremas, no hace falta meterse ninguna droga, porque nuestro cuerpo produce naturalmente las que necesita. Además, las endorfinas no tienen efectos secundarios, como la morfina. Para ser felices hay que buscar situaciones que estimulen la producción de endorfinas: risa, buena compañía, comida agradable, paseo placentero, música melodiosa, disfrute de la naturaleza, amabilidad, etcétera.