Las naciones contra el hambre

Tal día como hoy de 1943, Roosevelt, presidente de Estados Unidos, convocaba en Hot Springs, Virginia, una cumbre de 44 Estados para buscar soluciones al hambre en el mundo. Es el punto de partida de la FAO, la organización especializada más antigua de las Naciones Unidas.


Por aquellas fechas del año 43, la Segunda Guerra Mundial empezaba a decantarse del lado aliado. Tomaron relieve entonces las iniciativas que avanzaban el nuevo orden posbélico. La primera en concretarse sería ésta, directamente basada en la política de las cuatro libertades esenciales que Roosevelt había enunciado en enero de 1941: «En los días futuros, que pretendemos hacer más seguros, quisiéramos un mundo basado en cuatro libertades humanas esenciales: la primera es la libertad de palabra y de expresión, en todas partes del mundo; la segunda es la libertad de cada persona para adorar a Dios a su manera, en todas partes del mundo; la tercera es la libertad frente a la necesidad, que, traducida a términos mundiales, significa acuerdos económicos que aseguren a cada nación una vida saludable en paz para sus habitantes, en todas partes del mundo; la cuarta es la libertad frente al miedo, que, traducida a términos mundiales, significa una reducción global de armamentos [...]».El 6 de marzo de 1943, la portada del prestigioso semanario Saturday Evening Post venía ilustrada con una obra del clásico norteamericano Norman Rockwell titulada precisamente Freedom from want (Libertad frente a la necesidad). La ilustración es una de las más perfectas plasmaciones plásticas del ideal de vida estadounidense: una pareja de ancianos presenta ante la mesa familiar el enorme pavo asado del Día de Acción de Gracias. Las caras sonrientes de adultos, jóvenes y niños asoman al cuadro por la izquierda y por la derecha. Sólo dos meses después se convocaba la conferencia internacional que intentaría extender esta felicidad alrededor del pavo al conjunto del planeta.En Estados Unidos y en otros países desarrollados, la agricultura había alcanzado tal desarrollo que empezaba a padecer los paradójicos problemas del exceso de producción. Pero en los países de lo que hoy llamamos Tercer Mundo se extendían las hambrunas porque los sistemas de producción eran muy primitivos. Roosevelt y sus consejeros manejaban un dato muy ilustrativo. En su país, una hora de trabajo humano permitía obtener 39 kilos de trigo; en las naciones de América Latina, Asia y África, sólo daba para obtener 1,6 kilos. Los objetivos de la conferencia de Hot Springs son, pues, organizar la acción internacional para mejorar los niveles de nutrición en todos los países del mundo mediante aumentos en el rendimiento de la producción y en la eficacia de la distribución. Ello generaría a su vez mejores condiciones de vida que repercutirían en beneficios para la economía mundial. Los delegados de la conferencia huyeron de la utopía y ya en el acta final de Hot Springs indicaban que si no se puede lograr la libertad frente a la necesidad, habría que conseguir, al menos, la libertad frente al hambre.La Organización para la Alimentación y la Agricultura de las Naciones Unidas se constituyó oficialmente en octubre de 1945. España no estuvo presente en aquellos momentos fundacionales. Había abandonado la Sociedad de Naciones en 1939, por las críticas que se efectuaron en aquel foro al alzamiento franquista. Acabaría incorporándose en 1951, el mismo año en que la sede central de la organización se instalaba en Roma. Hoy es su octavo mayor contribuyente.

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