Riesgo geológico

LOIS BLANCO

OPINIÓN

16 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

Información en la página 10 CUANDO se comenzó a proyectar la autovía del Cantábrico aún vivía Franco, o casi. Desde entonces, en España se ha inaugurado casi todo, menos una autovía por el mar del norte similar a las infraestructuras viarias que existen a lo largo del litoral mediterráneo. La historia de esta autovía en Galicia ya es una comedia del absurdo. En primer lugar, porque se decidió que no llegara a Ferrol ni prestara servicio a los pueblos gallegos del Cantábrico, ya que al cruzar el Eo abandona la costa, se mete tierra adentro y conecta con la A-6. Después de dos decenios esperando por las obras, ahora resulta que el tramo gallego más complejo está en pañales, porque los estudios aprobados hace cuatro años no detectaron el riesgo geológico en las laderas de Mondoñedo. Otros cuatro años perdidos.