LAS DECISIONES sobre el AVE Galicia-Madrid se producen a tan alta velocidad que es explicable que nos mareemos. Sólo así se explica que el pasado miércoles el presidente Touriño explicase que el tramo Lubián-Ourense sería de vía única (con lo que seríamos los primeros en tener un AVE de estas sutiles e ingeniosas características) y que más adelante (¿cuándo?) se desdoblaría. Por si quedaba alguna duda, Touriño le explicó a Núñez Feijoo que el Plan Galicia que había defendido y defendía el PP «non era máis ca un brindis ao sol». Eso sí: un brindis al sol... con doble vía, al menos. El mismo miércoles, la ministra de Fomento, la nunca bien ponderada Magdalena Álvarez, admitió que el tramo Lubián-Ourense sufrirá retrasos porque está pendiente de la declaración de impacto ambiental, pero no se explayó en la peliaguda cuestión de la vía única, que en tan complejas explicaciones había sumido a Touriño. Sin embargo, la alta velocidad decisoria seguía aumentando y el viernes fuentes de Fomento y de la Xunta aclararon que el AVE Lubián-Ourense tendrá doble vía y se hará en una única fase, excepto el 30% del trayecto, que se hará en dos, para no interrumpir el tráfico ferroviario. Entendámonos, pues: sólo 32 o 33 kilómetros de los 104 del debatido trayecto serán de vía única. Y puestos ya en éstas, uno se pregunta: ¿por qué no dar otro pequeño acelerón en las veleidades decisorias y liberarnos de ese mísero borrón de treinta kilómetros? ¡Seguro que usted puede hacerlo, doña Magdalena! Porque no tengo la menor duda de que los tres partidos gallegos quieren el mejor AVE para Galicia, y rechazan cualquier planteamiento que huela a una alta velocidad de segunda división. ¿Por qué liarnos con ocurrencias inexplicables y sorprendentes? ¿Por qué han de polemizar populares, socialistas y nacionalistas sobre lo que están de acuerdo? ¿O ha cambiado algo sin que nos hayamos enterado? Porque el Plan Galicia existe y, se llame hoy como se llame, sigue expresando un anhelo colectivo de infraestructuras que no admite reconversiones a la baja ni vanos chalaneos. Sería bueno que esto no fuese objeto de más confusión por parte de los políticos. Para evitar mareos.