PACO SÁNCHEZ | O |
03 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.MENUDO revuelo con el cordón umbilical. Si lo destruyes, no pasa nada. Pero, amigo, si decides guardártelo por si a tu niño le da un mal en el futuro, entonces dilapidas el dinero, eres insolidario, y encima, dicen, la eficacia es nula. Ciertamente, no sirve si el mal es hereditario, pero sí en los demás casos, como la leucemia: en Japón, en el 2004, ya se utilizó en más ocasiones que el trasplante de médula ósea. Además, guardar las células a tu cargo no impide donarlas llegado el momento y, encima de ahorrar gastos al estado, al particular no le resulta más caro que el seguro a todo riesgo de un utilitario. ¿O es que también nos van a prohibir asegurarnos? Quizá para los coches lo entiendan y para los niños, no. De ahí esa sorprendente reforma de la ley de reproducción asistida que permite a las clínicas del sector, cito a Rafael Serrano, «la criba eugenésica de embriones para hallar bebés-medicamento (¿cómo se puede hablar así?), generar embriones sin finalidad de reproducción, la clonación terapéutica y casi cualquier uso de los embriones». Esto, según parece, no ha escandalizado a nadie. ¿Y adivinan cuál es el índice de éxito de los bebé-medicamento? ¿Y lo que cuesta cada proceso? ¿Y quién gana? pacosanchez@lavoz.es