Visión de futuro

OPINIÓN

Información en la página 32 HACE cuatro años, Javier Riera, el conductor de la gran nave viguesa de PSA Peugeot-Citroën, atisbaba ya en el horizonte la crisis que al sector del automóvil le iba a venir encima. Hoy, Ford desactiva catorce de sus fábricas y despide a 30.000 operarios, mientras Chrysler hace lo propio con otros 6.000. La visión de Riera lo llevó a apurar el final del ciclo bueno atrayendo a Vigo a gigantes de la automoción como Denso, Faurecia o Bentler. Y entre otras cosas con ese valor añadido PSA ha logrado cerrar el año con una bajada en su producción menor que la media nacional del sector. Ahora la planta de Balaídos se prepara para aumentar en el 2006 el número de horas de trabajo, fabricar un nuevo modelo y encarar así de frente a las vacas flacas.