Perder y no convencer

OPINIÓN

SÓLO 4.000 personas acudieron ayer a la concentración convocada por el Ayuntamiento de Salamanca (PP) contra el traslado de los papeles de la Guerra Civil. Muy lejos del millón y medio -según la contabilidad popular- que secundaron las manifestaciones contra la reforma educativa y en defensa de la familia como Dios manda. ¿Qué ha pasado en tan pocos meses para que el partido de la derecha pierda tantas adhesiones? No cabe duda de que las clases de religión y los matrimonios gais ponen más que el destino de unos legajos de hace setenta años, pero también pudiera ser que Rajoy ha decidido dar un giro a su oposición de sal y vinagre: a la capital charra no viajó ningún dirigente nacional del PP. El viraje sería tan brusco que ahora parafrasean a Unamuno. No convence.