Eliminación de parados

| MANUEL-LUIS CASALDERREY |

OPINIÓN

21 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

LAS PROSPECCIONES estadísticas son fascinantes. En el día mundial de la diabetes (14 de noviembre) se informaba de que hay en España un millón de personas que padecen la enfermedad y no lo saben. A mi endocrinólogo de cabecera y a mí nos gustaría saber cómo se han enterado los de la estadística. Según el cambio de impresiones que mantuvimos ese día precisamente, debe de haber algún truco que a ambos se nos escapa. Son clásicas las discrepancias entre las estadísticas del Instituto Nacional de Estadística (INE) y las estatísticas del Instituto Galego de Estatística (IGE), especialmente en la determinación de parámetros económicos de Galicia. Para el INE, están por debajo de la media española, y para el IGE, la superan con creces. Es el problema de analizar sistemas dinámicos no lineales, es decir, que no están relacionados proporcionalmente. Cualquier mínima variación en los planteamientos puede conducir a resultados muy dispares. En un estudio estadístico reciente (La Voz, 18-11) se elimina de las listas del paro a 53.000 gallegos cambiando mínimamente el criterio de persona ocupada. Ahora lo es aquélla que trabaja al menos una hora retribuida a la semana. Creo que ha llegado el momento de no andarse con remilgos y cargarse a todos los parados inscritos en las oficinas del paro , como llaman los afectados a las de empleo. Bastaría con formular a todos y a cada uno de ellos una simple pregunta: ¿usted está quieto (parado) todo el día, o se mueve para hacer gestiones, dar paseos, acudir a esta oficina, etcétera? Salvo algún que otro encamado por enfermedad o accidente, la respuesta sería que sí, que se mueve. Luego usted no es un parado. Así que otro menos. De este modo tan simple, por un cambio de criterio conceptual, quedarían eliminados todos los parados y este país sería el más próspero de España y de otras muchas naciones.