Paco sí pide

| X. A. VÁZQUEZ-ANTELO |

OPINIÓN

El Quijote. Uno de los aspectos más hermosos de la novela de Cervantes, que ahora conmemoramos, es la progresiva quijotización del materialista Sancho, en paralelo con el retorno del idealista don Alonso a la importancia de lo tangible y lo contante. Y vida. Trae Touriño fama de gestor, más preocupado por lo práctico que por idealismos maximalistas. Paco Rodríguez venía del otro extremo: el sueño nacionalista difuso y abstracto, que prima sobre la gestión. Ayer llegó Zapatero a Galicia y se produjo un cruce de papeles quijotesco. Touriño le habló al presidente de una vaporosa «vía gallega del autogobierno». Paco fue el que se refirió a las fanecas: exigió un 20% más de inversión de Fomento en Galicia. Amiguiños, sí, pero la vaquiña...