EN LAS metrópolis punteras bajar al centro en tu coche ya no resulta chic. Y además, es imposible: por precio y tiempo. En Tokio, Londres o Nueva York, currelas y potentados comparten metro (u optan por la bici). Contaminar y embotellar las calles con tu vehículo no parece moderno (ni ecológico ni solidario). Pero en Galicia todavía no hemos alcanzado ese eslabón del desarrollo. Aquí, lo que nos pone cachondos es bajar en coche al Gadis de la esquina. Y nuestro clímax sería adquirir un todoterreno bien tocho... para no ir jamás al monte, atascar a placer el centro y provocar gravísimos accidentes cuando choquemos con turismos más livianos. El sueldo medio gallego son 1.284 euros al mes. Un Seat Córdoba cuesta 14.700 euros: todo lo que gana el gallego tipo en un año. Seguros y gasolina se zampan al mes unos 130 euros, casi el 10% del salario. Añadan revisiones, ITV, tasas, ORA, párking, multas, choques. El coche es una sanguijuela (y a veces un ataúd). Pero el qué dirán obliga...