Victoria amortiguada

OPINIÓN

TOURIÑO quiso escenificar en la madrugada del 19-J la victoria del cambio y lo hizo como si estas elecciones no tuviesen segunda vuelta. Pero, pese a todo, aquella noche seguro que se fue a dormir con la sensación de no haber podido rematar la faena. Los altavoces del PSOE proclamaban que el partido estaba ganado, que le quedaban fuerzas para disputar la prórroga, pero en las trastienda socialista no se dejaron de hacer números hasta el último momento. Y todo porque en la primera parte no se cumplieron los pronósticos de derrota segura y sonada del PP. Pese a la euforia de hace nueve días, hubo partido hasta esta madrugada. Hizo bien Touriño en celebrarlo entonces, porque quizás intuyó que, si llegaba, iba a ser una victoria amortiguada por el paso de los días. Fraga aún tenía la posibilidad de la remontada épica de los partidos igualados. Touriño, no.