No ciudadanos

| JOSÉ MARÍA CALLEJA |

OPINIÓN

16 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

MÁS DE 470.000 letones son no ciudadanos . Por si no les parece un dato lo suficientemente contundente les digo que la población total de Letonia son dos millones trescientas mil personas. ¿Cómo se puede ser no ciudadano en el ámbito democrático de la Unión Europea, que es la Unión de los Estados democráticos, de los ciudadanos? ¿Qué significa ser no ciudadano ? Durante el régimen de Stalin -no dejen de leer, por favor, Koba el Temible , de Martín Amis- se produjeron masivos desplazamientos de personas, todas ellas no ciudadanas , de una parte a otra de aquel inmenso régimen dictatorial. Bien, aquello terminó, afortunadamente, pero en Letonia viven ahora una buena porción de los desplazados, los hijos de los desplazados y los nietos de los desplazados; estas dos últimas generaciones nacidas en Letonia. El Gobierno de Letonia, militantemente nacionalista, no quiere aceptar a esos rusoparlantes como ciudadanos. De manera que casi medio millón de personas no pueden votar ni ser votadas y se enfrentan a otras dificultades a la hora de organizar, por ejemplo, escuelas en ruso. Parte de los desplazados en la época de Stalin han aceptado la nacionalidad letona y han abrazado el nuevo régimen, pero a otros se les niega esa posibilidad si no pasan antes por un examen para ser ciudadano, una prueba que consiste en algo así como formación del espíritu nacional letón, historia y leyes de aquel país, e idioma. Hay un grupo de personas, ex militares soviéticos, funcionarios del régimen anterior y militantes comunistas del PCUS, que por mucho que quieran someterse al examen, nunca podrán ser letones. El muy nacionalista Gobierno letón no tiene el menor interés en sacar del limbo a ese casi medio millón de residentes; teme que puedan mandarle a la oposición si adquieren su derecho a votar. Una vez más, lo que puede ser la reclamación de unos derechos razonables, pisoteados por la dictadura soviética, se convierte, por mor de la llamada discriminación positiva y por la peligrosa ley del péndulo, en un sistema de arbitrariedades. Estos no ciudadanos no pueden votar, pero sí deben pagar los impuestos. España no pudo plantearse entrar en la entonces CEE mientras fue una dictadura. En Letonia han conseguido la independencia en 1991, han entrado en la UE en el 2004, pero no son una democracia como tal: democracia y no ciudadanos son términos tan incompatibles como nieve negra . En fin, esperemos que los proyectos nacionalistas de algunos en este nuestro país no conviertan en no ciudadanos a los que ahora sí lo son y que el fracaso de otros delirios nacionalistas permita convertirse en ciudadanos de pleno derecho a los que todavía no lo son.