La I+D+i en los programas: objetivos superados

| JUAN RODRÍGUEZ YUSTE |

OPINIÓN

UNA SIMPLE ojeada a los últimos datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE) sobre investigación, desarrollo e innovación tecnológica, correspondientes a 2003, permite comprobar que Galicia no está en modo alguno a la cola de las regiones españolas. Somos la séptima región en inversión en I+D y la sexta en innovación. Las empresas gallegas invierten más en innovación que la media nacional. Y las cifras son todavía más favorables a la comunidad gallega cuando la innovación tecnológica se ciñe a la actividad industrial. El esfuerzo realizado por Galicia en los últimos años tanto en innovación como en I+D está porcentualmente muy por encima de la media española, y esto ha posibilitado que la comunidad haya acelerado su convergencia y subido puestos en el ránking nacional. Ese ritmo de crecimiento fue avivado especialmente a partir de 1999, año del primer Plan Galego de Investigación e Desenvolvemento Tecnolóxico. Pero no sólo eso. La Unión Europea, a través de Eurostat, acaba de confirmar que Galicia se encuentra entre las quince primeras regiones en lo que se refiere a personal dedicado a I+D (1,26%), y en cuanto a ritmo de crecimiento anual, que fue del 8,5% en el período 1998-2002. Especialmente relevante es el dato, también de Eurostat, relativo al personal dedicado a I+D en las empresas, que ha experimentado un incremento en el citado período del 27,8%, y que coloca a Galicia como la novena región europea en cuanto a ritmo de crecimiento empresarial. Sólo la existencia de una campaña electoral puede desvirtuar -e incluso negar- los datos oficiales, hasta el punto de que el PSdeG y el BNG fijan compromisos y objetivos que en unos casos han sido rebasados y, en otros, son plenamente coincidentes con los planes ya articulados y presupuestados por la Administración autonómica. En suma, se aprecia una crítica poco rigurosa, basada a menudo en errores conceptuales. Cuando el PSdeG fija como objetivo superar el 1,5% del PIB dedicado a I+D+i, parece ignorar que el INE ha acreditado que en el 2003 Galicia se situó ya en el 1,74 % (por encima del 1,5 de la media española). Por eso somos, en términos de inversión, la sexta comunidad más innovadora, y por eso el Plan Galego de Investigación, Desenvolvemento e Innovación Tecnolóxica 2006-2010 (el tercero del que dispondrá Galicia) pretende alcanzar una inversión en I+D+i del 3'5% del PIB. Sin duda se trata de un error conceptual del programa socialista, que en realidad -es de suponer- se está refiriendo a la inversión en I+D. Aclarado esto, la propuesta socialista es plenamente coincidente con el Plan 2006-2010 en el que ha venido trabajando en los últimos meses la Xunta de Galicia, que ya está cuantificado presupuestariamente (575 millones de euros, el doble que el segundo plan) y en el que se perfilan acciones concretas. Cuando el BNG asegura que el gasto gallego en I+D representa el 3% del total nacional, está utilizando un dato de 1998, ya que en el 2003 superó el 4% (4'12). Y cuando propone que el sector empresarial gallego eleve, durante los próximos cuatro años, su participación en el gasto de I+D al 50-60%, parece ignorar que todo indica que este mismo año alcanzará el 50%. Mucho más ambicioso resulta el objetivo de la Xunta, con su Plan 2006-2010 que apunta al 66%. Acercar la ciencia y la tecnología a la sociedad, lograr el retorno de investigadores bien formados e integrar otros nuevos en el Sistema Galego de I+D+I, no pueden ni deben limitarse a ser promesas electorales, sino una obligación inexcusable para quienes creemos en el ejercicio responsable de la política. En este sentido, es evidente el esfuerzo realizado en los últimos años, cuando iniciativas como la Semana Galega da Ciencia e Tecnoloxía del 2004 han atraído el interés de miles de ciudadanos y la participación en la organización de 23 entidades; o como el Programa Parga Pondal, para insertar 150 nuevos investigadores entre 2003 y 2005, que tendrá continuidad en los próximos años con los programas Novoa Santos y Parga Pondal Senior. También en este punto, el Plan Galego de I+D+i 2006-2010 fija un objetivo: contar en Galicia con 6.350 investigadores. No debe olvidarse la política de creación de centros de investigación y tecnológicos que se ha seguido durante los últimos años, y que ha hecho de Galicia un referente en varios sectores. Decía al principio que Galicia no está, ni mucho menos, en el vagón de cola en materia de I+D+I. Personalmente estoy convencido de que, con el enorme potencial humano, empresarial y de recursos propios de que disponemos, el nuevo Plan Estratégico de Innovación de Galicia 2010 va a seguir acelerando la convergencia de Galicia con España y con Europa.