LA FUERZA laboral de China es de unos 700 millones de personas. Es, más o menos, ocho o diez veces la de toda la UE. El potencial del comercio marítimo de China está creciendo a un ritmo del 20% anual, mientras que el de la UE es de un 7% o un 8%, al igual que España. Existe ya una teoría sobre el dominio del mundo en el año 2050 desde un punto de vista económico y poblacional llamada BRIC, que son las iniciales de Brasil, Rusia, India y China. Así, Estados Unidos, también según esta teoría, se queda desbancado del actual papel preponderante que ejerce en el mundo. Desde China se traen todo tipo de productos, desde granito elaborado, metal, textil, productos del todo a cien, artilugios eléctricos y electrónicos, la mayoría en contenedores. En algunos casos, los grandes buques con varios miles de contenedores que zarpan desde los puertos chinos llegan hasta Rótterdam o hasta Algeciras para desde allí hacer transbordos en barcos más pequeños, donde van los productos que llegan finalmente a puertos como el de Vigo, donde existen ya varias empresas que comercian con China hasta una vez por semana y que se asocian en ocasiones para hacer las importaciones de esos bienes. En el caso de Vigo, el comercio con China llega ya a las 131.000 toneladas, y seguro que seguirá creciendo en los próximos años. Pero hacen falta nuevas plataformas logísticas y espacios muy amplios para el almacenamiento de los bienes a unos pocos kilómetros de los propios puertos, que deben ser sólo puertas de entrada y de salida de las mercancías. No puedes competir con puertos que sí disponen de estos espacios, como por ejemplo, el caso de Leixoes, donde se ha demostrado que organizar las mercancías fuera del recinto portuario funciona perfectamente: Con la quinta parte de superficie portuaria, Leixoes mueve casi tres veces más mercancías que el puerto de Vigo.