Pongan las barbas...

| GERARDO G. MARTÍN |

OPINIÓN

02 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

SE HELABA la sangre viéndoles aplaudir a rabiar, bailando... Y no era la sardana, con lo que quedaba claro que no festejaban la próxima boda de la diputada socialista y el parlamentario del PP, catalanes ambos, que se casarán en breve. ¡La ilusión de tantos, pedir que se besen dos señorías antagónicas! Pero no, la imagen de fiestón, de jolgorio que abría el telediario, correspondía a un nutrido grupo de holandeses que celebraban el parón de Europa, vaya usted a saber si el que a medio plazo se vaya al infierno casi todo lo que se ha avanzado en el seno de la UE. Con lentitud, pero parece que los líderes europeos empiezan a reaccionar. Con toda la sinceridad que no cabía esperar, el presidente de turno de la UE, Jean Claude Juncker, ha enfatizado: «Europa ya no hace soñar». Y nuestros políticos, en la cuerda floja. El malabarista Zapatero, que primero magnificó la consulta francesa, y cuando la perdió pasó a calificarla poco más que de mero trámite, empeñado en que el proceso siga, sin más. Y el PP intentando sacar tajada y volver al Tratado de Niza, con esa repelente actitud popular de intentar ganar puntos por todo, en lugar de servir al país. Me sorprende que tan aficionados como somos a extrapolar, a proyectar lo que sería el resultado de unas municipales en otras generales y cosas por el estilo, no hayamos hecho lo propio con el fenomenal lío europeo. ¿Hay alguien convencido de que no puede suceder algo semejante, cualquier día, a escala doméstica? Nuestra clase política en general nos miente, en un porcentaje indeterminado agrede de un modo u otro las arcas públicas, se olvida de su electorado al día siguiente de pasar por la urna, abusa muchas veces de su posición... Estos políticos nuestros tienen la suerte de que al tiempo que se ha ido consolidando la democracia, la sociedad ha perdido valores y referentes, que no puede usar para juzgarles. Pero ¿quién dice que no los puede recuperar de un día para otro y pasar factura, como en Francia, como en Holanda?