Más cordura

OPINIÓN

25 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

CUALQUIER experto en protocolo convendrá en que el escenario ideal de una negociación debe ser un lugar cerrado, ajeno a indiscrecciones, envuelto en una atmósfera de tranqulidad y, por supuesto, con ausencia total de violencia, tanto física como verbal. En el caso del diálogo que el Gobierno intenta abrir con ETA el ambiente no puede ser más opuesto. La crispación política, con el PP empeñado (¿y encantado?) en torpedear la iniciativa, los deslices del filósofo Savater, la actitud beligerante de algunos ministros del Ejecutivo... todo juega en contra. En el otro extremo, ETA responde con lo suyo: el chantaje, la amenaza y el terror. Atentados como el de ayer son la palabra de una banda criminal, pero de la sociedad democrática cabría esperar más unidad y cordura.