TENEMOS al hombre del piano perdido y con él una metáfora de nuestro mundo. Un profesor de karate es acusado y juzgado por abusos sexuales contra alumnas de entre seis y diez años. El juez Pedro Martín, de la Audiencia de Barcelona, considera imprescindible que las víctimas declaren sin ninguna protección que las salve de la mirada del acusado, denegando al fiscal, a la acusación particular y en contra de la opinión de los psicólogos, la petición de aislarlas. Alega, el juez, necesidad de plena convicción ante una petición de 30 años de cárcel. Los padres se resisten. Yo, que a mi hija no le dejé ver la tele cuando no existían las privadas, tampoco permitiría que declarase en estas condiciones. ¿Dónde está si no la protección del menor? ¿ De 17 a 20h, frente al televisor?