ENTIERRO DE LOS JÓVENES MUERTOS EN EL ACCIDENTE DE PONTECESO
09 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.CADA fin de semana se convierte en una tortura para miles de padres. Y la angustia aumenta con el paso de las horas. La temible llamada telefónica puede llegar en cualquier momento de la noche, pero la madrugada parece tener un imán para hacer realidad los malos presagios. El accidente espera en la carretera. ¿Qué pasa con nuestra sociedad? Sabemos que cada noche de fin de semana puede ser la última que veamos al hijo, al amigo, a la novia... Y nos quedamos de brazos cruzados. ¿Es que nos hemos acostumbrado ya a los accidentes? ¿No se puede hacer nada? El coche se ha convertido en una máquina de matar y elimina más jóvenes que cualquier terrible enfermedad. Y Galicia escribe cada lunes varios epitafios con la misma firma: la carretera.