Empleo público

OPINIÓN

08 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

SANIDAD es el mayor nicho de empleo público en todas las comunidades. Su gestión incide en la situación del mercado laboral del sector terciario de la economía. Las esperas para asistencia sanitaria tienen mucho que ver, no sólo con la organización del trabajo y la utilización de los recursos, también con la propia adecuación de las plantillas del servicio. El sector público debe dar ejemplo. No se puede exigir al sector privado lo que el sector público no cumple. Me estoy refiriendo a la precariedad laboral, a la insuficiencia de personal para atender las demandas con respeto a los derechos del usuario (resolver su problema de salud en el menor tiempo posible). Tras muchos años de espera, en la que los médicos eran «llamados» para ocupar las vacantes del Sergas, se ha celebrado la OPE, que permite consolidar el puesto de trabajo. Pero deben recordar que el resto del personal no médico también tiene derecho, cuanto antes, a poder disfrutar de la seguridad en el empleo, incluso con el derecho al traslado a vacantes ocupadas por interinos o contratados. Sigo defendiendo que hospital y centro de salud deben funcionar en jornada ordinaria, por la mañana y por la tarde. Ésta es la fórmula para equilibrar la demanda de los ciudadanos con la oferta Sergas, paliando así el estado de las esperas, que son la primera falta de calidad y queja del cliente, el mejor reclamo para el sector privado. Pero aumentando las plantillas, no con horas extraordinarias. No se puede mantener, con garantía la atención a los pacientes de los hospitales, con las actuales plantillas de enfermería. No se puede dejar la unidad de hospitalización, con enfermos de cuidados, medios y máximos, a cargo de una enfermera y una auxiliar, todas las noches. Los grandes hospitales están saturados, y eso tiene que ver con la falta de especialistas que deben conformar una cartera moderna de servicios en hospitales más pequeños, sin tener que recurrir a la medicina privada, a conciertos de dudosa solvencia, o a la peligrosa espera en el gran hospital. El sonsejero de Sanidad, en plena campaña para enderezar la tendencia de voto hacia el cambio, promete resonancia magnética para dentro de un año, y mientras concierta con una RM de reciente aparición en Burela. ¿Piensa seguir siendo consejero? ¿Hemos asistido a la colocación del primer tornillo del aparato? En estos tiempos, todo vale...