Dos bosques

| JUANCHO MARTÍNEZ |

OPINIÓN

Los límites de las Fragas do Eume no los marcan mojones sino el bosque industrial. Los eucaliptos colonizan cumbres y laderas, oponiendo su valla de alto fuste al ascenso pausado de carballos, alisos, avellanos y abedules. Cercan el bosque de ribera, de menor valor inmediato, de mayor valor para la fauna, para la ciudadanía, para la historia, para meditadores como los monjes que habitaron Caaveiro.