El teórico de la dependencia

POR FÉLIX SORIA

OPINIÓN

28 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

EL PASADO fin de semana, Miguel y Paul Frank remitieron un email a familiares y amigos informando de que su padre, André Gunder, había fallecido. Contados medios de comunicación han reproducido la noticia. El óbito mereció especial reseña en periódicos de Chile (Frank asesoró a Allende), de Francia (donde la izquierda, sobre todo trotskistas y socialistas, reinterpretaron textos del fallecido), de Brasil (país en el que residió) y de Alemania (su patria chica). Sin embargo, Frank es uno de los analistas de la Economía -que no de la Bolsa, pues esta es una especialidad menor- más leído y controvertido de los últimos treinta años. En Galicia, por poner un ejemplo palpable, estudiosos como Xosé Manuel Beiras -que, opciones políticas al margen, es un teórico de probado y reconocido rigor- crecieron intelectualmente con textos de Frank, entre otros maestros. Para intuir lo que representa André Gunder Frank, a modo de resumen, sirva la esencia de su teoría sobre la dependencia: Primero, la estructura metrópoli-colonia propicia el desarrollo de la primera y el subdesarrollo de la segunda. Dos, cuando la economía de la metrópoli entra en crisis, la colonia (o región dependiente) se hunde. Y tres, los territorios actualmente menos desarrollados (caso de Galicia en comparación con otros ámbitos de la Unión Europea) son los que tenían lazos más estrechos con los centros de poder (o con la metrópoli). Y en Economía, que conste, nada es casualidad. Algunos de los más aventajados alumnos de Frank, que siempre argumentan sus tesis -también desde un punto de vista filosófico y antropológico-, citan al judío Amós (Antiguo Testamento, Libro de Amós 8, 4-7): «A ustedes me dirijo, explotadores del pobre, (...) que aumentan los precios y falsean las balanzas, Yahvé jamás olvidará lo que hacen».