SOMOS los más ricos de los pobres, o los más pobres de los ricos, eso depende del optimismo de cada uno y de dónde marque al final la Unión Europea la raya que separará a las regiones subvencionadas de las aportadoras. Pero lo cierto es que Galicia está en el medio del rellano y eso nos hace objetivo claro para las grandes franquicias y multinacionales a la búsqueda siempre de nuevos mercados de clase media, que son los que no fallan. El desembarco en Vigo de H&M para echar un pulso en su tierra a Zara y en medio de las once tiendas que posee la marca gallega en la milla de oro viguesa, certifica el interés global por las posibilidades del consumidor gallego. Ikea, Fnac, Vips y Media-Markt también buscan sitio, aunque la administración no se lo ponga fácil.