FRANCIA y Alemania, los colosos europeos, cambiaron las reglas de juego cuando vieron que el rigor presupuestario está bien, pero para los demás. La Liga de Fútbol, en un gesto que esconde un desastre de proporciones descomunales, pretende imponer la ortodoxia del déficit cero en un negocio en el que la contabilidad creativa está maquillando los resultados que no logran los fichajes multimillonarios. Pero ¿cómo sanear 1.200 millones de deuda sin cargarse el tinglado? Tal vez hemos entendido mal lo del déficit cero y están pensando en volver a poner a cero el contador. A cuenta del Estado, claro. ¿O es que van a dejar los colosos del fútbol escapar el gran negocio? En la vida civil, muchos estarían en quiebra y alguno en la cárcel. Pero aún nadie echó a Francia y Alemania de la UE.