El próximo jueves, con La Voz, una nueva edición de la Guía de Másters de Galicia
EL CONFLICTO entre seguridad y libertad se ha exacerbado por la constante amenaza terrorista. El Gobierno Blair trató de adoptar medidas limitativas drásticas frente a sospechosos, que afectaban incluso a la secular protección del Habeas Corpus , vigente en Inglaterra desde 1225: «Ningún hombre libre será detenido ni preso¿ y Nos no pondremos ni haremos poner mano sobre él a no ser en virtud de un juicio legal de sus pares y según la ley del país». Hasta este derecho elemental, casi milenario en el país de su invención y traducido en nuestra Constitución en la disposición de que nadie podrá ser detenido más de setenta y dos horas sin ser puesto en libertad o a disposición de la autoridad judicial, llegó a ponerse en franca cuestión. ¿Qué es lo que nos está pasando para estos excesos? Esta vez lo corrigieron los lores. ¿Lo exigiríamos nosotros de plantearse aquí crudamente?. ¿Es la detención preventiva hija natural de la guerra preventiva?