Contra el dogma

| CARLOS AGULLÓ |

OPINIÓN

LA CATÁSTROFE del Prestige fue argumento de peso para romper con la ortodoxia presupuestaria predicada por Rato e inspirada por Aznar. La Xunta justificó entonces el endeudamiento para el ejercicio que aún no terminó en la necesidad de hacer frente a la mayor catástrofe ecológica de la historia de Galicia. Con Aznar lejos de la Moncloa -se le escucha, no obstante, lo mismo desde Washington que desde Moscú-, los gurús autóctonos han caído en la cuenta de que la doctrina del déficit cero tampoco vale este año para Galicia. Quizás nunca sirvió en un país tan necesitado del tirón de las cuentas públicas para corregir los desequilibrios. Pero es que esta vez no sólo se abjura del dogma, sino que se triplica la deuda. Y es que son muchos los frentes, sobre todo en año electoral.