11 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.
CRISIS en la Xunta. Dos vicepresidentes. Natural. Para que compitan entre sí y no le hagan sombra al jefe. Aunque son tres, porque Orza conserva el control de toda el área económica. Rajoy coloca a su hombre, Núñez Feijoo, como delfín de hecho, pues si Fraga falta, ocuparía el sillón del pazo de Raxoi en funciones. Ya hay cuatro marianistas en la Xunta. Hasta que cayó Cuíña no había ninguno. El cacharrismo emerge como bisagra, mantiene dos carteras, logra una vicepresidencia y conserva la carta de reunificar a los de la boina con Baltar y Cuíña.