Fechas importantes

GONZALO PARENTE

OPINIÓN

EL DOMINGO se celebró en Francia el sesenta aniversario del desembarco aliado en Normandía. No voy a hacer un análisis estratégico de lo sucedido hace sesenta años. Me parece más interesante reflexionar sobre lo que está sucediendo con los cuatro países protagonistas, ahora enfrentados: Francia y Alemania por un lado y EE.UU. y Gran Bretaña por otro. Comprobamos así que ha funcionado el principio estratégico de la inversión de frentes, en el caso de Francia, que ahora figura en el bando contrario al de los aliados que la liberaron de los alemanes. Así están las cosas. Por primera vez se ha invitado al canciller alemán a la celebración del desembarco aliado. Así, entre sonrisas y abrazos a los antiguos salvadores, Chirac se habrá sentido mejor apoyado por su aliado alemán. Pelillos a la mar. Porque el verdadero problema no es lo que pasó en 1944, el conflicto está en Irak, donde los aliados le pasan ahora la factura a los franceses. En este mes se va a producir el comienzo del fin de la guerra de Irak. Las Naciones Unidas y su Consejo de Seguridad tienen la llave de la salida, más o menos airosa, de norteamericanos y británicos atrapados en esa guerra compleja con varios frentes: el religioso, el político, el económico y el militar. Por eso necesitan la ayuda de sus aliados de la Guerra Mundial (los franceses) y de la Guerra Fría (los alemanes) para que los apoyen en su difícil salida. Hace seis décadas lo que estaba en juego era el futuro de Europa; ahora lo que está en duda es la credibilidad norteamericana. No es Bush, es el liderazgo de EE.?UU. para mantener la Alianza Atlántica, con la firme determinación de los aliados para defender sus valores, en este siglo, como los hicieron en el anterior. Si consiguieron hacer de Alemania y Japón las dos naciones democráticas y desarrolladas que son hoy, ¿por qué no habrían de hacerlo con Irak? Este mes, que empieza con Normandía y va a terminar en Bagdad, ofrecerá varias fechas importantes entre las dos señaladas: la reunión del G-8 en Georgia (EE.?UU.); las conversaciones de EE.?UU. con la UE en Irlanda y por último, la reunión del Consejo Atlántico (OTAN) en Estambul. Se presenta así un abanico de oportunidades para reforzar los lazos atlánticos con Canadá y Estados Unidos. Europa unida y sus aliados pueden abordar juntos los grandes desafíos que se van a presentar en el siglo XXI. Mejor juntos que separados.