COMO ERA PREVISIBLE, esta semana los mensajes de los lectores han tenido un mismo denominador: la boda. Sus reflexiones hacen referencia al papel desempeñado no tanto por La Voz de Galicia en particular cuanto por los medios de comunicación en general -con la televisión en primer término- y al modo de informar sobre ella. Las opiniones de los lectores son de lo más variado. Unos nos recriminan el exceso de páginas dedicadas al tema; otros opinan que hemos sido condescendientes con los reales fastos y que ha brillado por su ausencia una información crítica; y algunos juzgan que el tono informativo de la mayoría de los medios, incluido el nuestro, ha sido excesivamente rosa y que hemos descuidado la faceta institucional de esta boda de Estado. Francisco Suárez Fandiño, un lector de Vigo, nos recuerda que ya nos escribió en noviembre con motivo del compromiso matrimonial de Felipe de Borbón y Letizia Ortiz y, entonces como ahora, nos apercibe por «el exceso de tinta» sobre el enlace. «Comprendo -dice este lector- que es un tema del que hay que informar, pero no me parece bien que se dediquen tantas páginas a hablar de los invitados, de sus vestidos, de sus peinados y de sus joyas. Creo que los medios han tratado esta boda de manera harto superficial. Se trata de un asunto relevante por ser la boda del futuro rey de España, pero por la información que he leído y visto parecía más bien que estábamos ante una ceremonia de Hollywood, donde sólo importaba el glamur». En esta misma línea de argumentación, Francisco Pérez Rodríguez, un lector de Santiago, nos critica que los periódicos hayamos cruzado la línea que nos separa de la prensa rosa. «Más que un periódico -opina-, La Voz parecía una revista del corazón. Y los que no estamos interesados en este tipo de información nos hemos tenido que fastidiar con un montón de páginas de cotilleos. Eché de menos que no se hablase más de los gastos que nos ha reportado esta boda a todos los españoles». Exceso informativo Hay lectores que opinan que la boda de la Almudena no era el asunto más importante de ese día y que, por tanto, cometemos un exceso al darle tantas páginas. En una carta al director, Fernando Losada, de A Coruña, manifiesta: «No estoy de acuerdo con el hecho de que en todos los medios de comunicación se le conceda más importancia a este espectáculo propagandístico que a un choque frontal de trenes o al hecho de que el Supremo anule la candidatura de HZ». Por su parte, José Manuel Lago nos escribe desde Vigo: «La atención que La Voz de Galicia prestó al principesco enlace es excesiva. ¿A qué se debe ese cuaderno especial a base de fotos de 24 páginas?, ¿no era suficiente con las 14 primeras páginas del periódico? ¿Era realmente la boda la principal noticia del 22 de mayo?, ¿para quién? Desde luego, no para mí». Ante las quejas de estos lectores, hice un repaso de las páginas dedicadas al enlace real, sus preparativos y el inicio de la luna de miel. Comenzamos la semana de la boda con cuatro páginas; el martes y el miércoles, tres, y cuatro el jueves, todas ellas en la sección de Sociedad. El viernes, ya calentando motores, el acontecimiento pasó a abrir el periódico en la sección de A Fondo -lugar destinado a la noticia preeminente del día-, y ocupó cinco páginas. El sábado, día de autos, la información se prolongó hasta la página 8. Fue el domingo, obviamente, el día de mayor despliegue: la sección de A Fondo se estiró hasta la 15 y, además, se hizo un cuadernillo especial -en realidad un álbum de fotos del enlace-de 24 páginas. La resaca de la boda siguió el lunes hasta la página 6, y también la contraportada. A partir del martes, la información volvió a Sociedad, con dos páginas, y ya el miércoles ocupaba cuatro columnas de una página. ¿Fue excesivo? Para los lectores reseñados, desde luego, pero para otros, como Dolores Rodríguez Soto, de A Coruña, no. «Quería mostrarle -dice esta lectora- mi felicitación por ese suplemento que guardaré para la posteridad. Me alegra que la prensa también se implique en lo que es noticia para la sociedad. No sólo tienen interés el fútbol y la política. Somos muchos los que deseamos que en los periódicos se traten, cuando son de interés, otro tipo de informaciones. Y creo que en el caso de la boda real está más que justificado». La dirección de La Voz decidió que este singular acontecimiento -la boda del heredero de la Corona- debía reflejarse en el periódico con una información propia. Por ello reforzó la Redacción de Madrid, adonde se desplazaron Fernanda Tabarés y Sara Carreira, periodistas de la sección de Sociedad; además, Tomás García, redactor de Nacional, viajó a Asturias para pulsar el ambiente en la tierra natal de Letizia Ortiz; al mismo tiempo, varios redactores se incorporaron a la sección de Sociedad en la Redacción Central de Sabón. La opinión de la calle Fernanda Tabarés, como testigo directo del enlace, nos remite el siguiente comentario: «Aunque haya lectores para los que la boda de los príncipes de Asturias tenía un interés informativo relativo, lo cierto es que la demanda de noticias relacionadas con la celebración fue muy elevada. No había más que pulsar la opinión de la calle para percibir que el enlace, para bien o para mal, despertaba la curiosidad de un porcentaje muy elevado de ciudadanos. En este sentido, creo que La Voz consiguió atender este interés y evitar la sobresaturación de papel en la que quizás incurrieron otros medios, sobre todo los editados en Madrid. »Sobre el tono excesivamente rosa de la información, el periódico compaginó los dos aspectos de un evento que, por un lado, tenía una importancia institucional innegable, pero que también convocó aspectos más mundanos que no hay por qué despreciar y que interesan a muchos lectores que, no por ello, deben ser considerados poco serios. »En cuanto a la ausencia de críticas, un análisis del tono de las informaciones publicadas revela que ese cierto cortesanismo que en el pasado contaminó la información relacionada con la Casa Real estuvo esos días mucho más matizado. Sirva como ejemplo que el día de la boda la palabra que se empleó para calificar la jornada fue frialdad y que en los días previos se informó sobre los posibles costes del enlace y sobre las críticas formuladas desde diferentes instancias».