Del talento

CÉSAR CASAL GONZÁLEZ

OPINIÓN

06 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

HAY MUCHA gente con talento, pero el talento sin carácter se diluye como azúcar en el café. La hija de Joyce era psicótica y su padre le decía que escribiese como punto de fuga de su locura. No servía de nada y Joyce vio a Jung. La respuesta de Jung es paradigmática para hablar del talento: «Donde usted nada, su hija se ahoga». Viene a cuento de Valerón. El pincel zangolotino de Valerón es arte con el partido a favor. Valerón no sirve para invertir tendencias. Donde Djalma nada, Valerón se ahoga. Con Djalma en un partido grande puede suceder de todo (hasta que lo expulsen), pero con Valerón no pasa nada. Por eso le queda grande la camiseta de la selección salvo en amistosos. Valerón tiene talento, pero le falta carácter. Le falta lo que tiene Raúl, con menos recursos: la pillería de niño de la calle que es capaz de marcar un gol como el de aquella Intercontinental. No me vale que le golpean mucho. Claro, como a los buenos. Maradona, hasta que decidió matarse él solo, lo mataron a patadas en cada partido. ¿Podían jugar juntos Valerón y Djalma? Sumar clase siempre es impredecible. Pero en el banquillo estaba Jabo, un técnico que en un día de sol les haría jugar a sus futbolistas con once paraguas. cesar.casal@lavoz.es